
Berenjenas al horno con tomates cherry, servidas frías
Rodajas de berenjena asadas al horno hasta quedar melosas, después enfriadas y cubiertas con tomates cherry picados, aceite de oliva y albahaca.
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Rodajas de berenjena asadas al horno hasta quedar melosas, después enfriadas y cubiertas con tomates cherry picados, aceite de oliva y albahaca.

Una milhojas de patata y calabaza al horno con láminas finas colocadas de pie, aliñadas con parmesano y romero y gratinadas hasta que las puntas quedan crujientes.

Patatas al horno de verdad crujientes: escaldadas, agitadas para romper la superficie y asadas con romero y ajo hasta lograr una costra bien dorada.

Un puré de patatas cremoso y aterciopelado: patatas cocidas con piel, pasadas por el pasapurés en caliente y montadas con leche caliente y mantequilla fría.

Hummus de garbanzos aterciopelado con tahini, limón y ajo: el clásico de Oriente Medio, listo en un cuarto de hora, con el truco que lo deja de verdad fino.

La vinagreta casera con aceite de oliva, vinagre y mostaza: una emulsión equilibrada en 5 minutos, la base para aliñar ensaladas, verduras y platos fríos.

La ensalada caprese con tomate, mozzarella de búfala y albahaca: un entrante fresco y sencillo, listo en pocos minutos, con los colores y los sabores del verano.

La ensaladilla rusa española con patata, zanahoria, atún, huevo y mayonesa: una ensalada fría cremosa, tapa clásica del verano, ideal para preparar con antelación.

El pisto manchego: pimiento verde y rojo, calabacín, cebolla y tomate cocinados lentamente en sartén, una guarnición española de La Mancha llena de sabor. Ideal templado, frío o con un huevo.

La tortilla de patatas española con patatas, huevos y cebolla: cuajada en aceite y volteada, jugosa y melosa por dentro. El plato único español por excelencia, bueno también frío.

La peperonata clásica con pimientos, cebolla y tomate cocinados lentamente en aceite: una guarnición de verano tierna y sabrosa, ideal templada o fría y aún mejor al día siguiente.

La verdadera ensalada nizarda (salade niçoise): tomates, huevos duros, atún, anchoas y aceitunas de Niza con verduras crudas y albahaca. Sin patatas ni judías verdes, como manda la tradición.