
Amatriciana con guanciale, sabrosa y bien ligada
Amatriciana con guanciale crujiente, tomate y pecorino, un primer plato intenso y equilibrado.
Archivio

Amatriciana con guanciale crujiente, tomate y pecorino, un primer plato intenso y equilibrado.

Carbonara de mar con pulpo y crema de yemas y pecorino, un primer plato original pero equilibrado.

Cordon bleu de pollo casero con rebozado crujiente, jamón cocido y mozzarella fundente, ideal para una cena completa y sabrosa.

Un Danubio salado formado por bollitos rellenos, perfecto para bufés, fiestas y cenas informales.

Espaguetis a la carbonara con yemas, pecorino y guanciale crujiente, una receta sabrosa pero equilibrada y auténticamente cremosa.

Sofficini caseros con masa sencilla y relleno fundente, perfectos para una cena apetecible o un almuerzo rápido.

Una tarta de naranja con base esponjosa y cobertura brillante de gelatina, perfecta como postre ligero.

Tartaletas de fruta con base crujiente, crema suave y fruta fresca, perfectas para celebraciones y meriendas cuidadas.

Espaguetis al pesto de pistacho con gambas empanadas: un plato de pasta siciliano refinado, cremoso y aromático, listo en 30 minutos con una corteza dorada y crujiente.

Un chiffon cake ligero y alto, preparado sin leche ni mantequilla: esponjoso gracias a las claras montadas a punto de nieve, perfecto para el desayuno o la merienda.

Rosquillas al horno sin mantequilla ni leche: esponjosas, ligeras y fáciles de preparar para un desayuno casero, sin fritura ni olor persistente.

Risotto al limón y tomillo: un primer plato cremoso, aromático y ligero con arroz Carnaroli, ralladura de limón fresca y mantecado al Parmesano.