
Paella de marisco, el arroz español del mar
La paella de marisco con arroz bomba, langostinos, mejillones, calamares y azafrán, cocida en caldo de pescado hasta el socarrat. El gran plato único español para compartir.
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La paella de marisco con arroz bomba, langostinos, mejillones, calamares y azafrán, cocida en caldo de pescado hasta el socarrat. El gran plato único español para compartir.

Las gambas al ajillo: gambas cocinadas en aceite de oliva virgen extra con ajo y guindilla, listas en pocos minutos. La tapa española más famosa, con pan para mojar.

La ensaladilla rusa española con patata, zanahoria, atún, huevo y mayonesa: una ensalada fría cremosa, tapa clásica del verano, ideal para preparar con antelación.

La ensalada de marisco con pulpo, calamares, gambas y mejillones, cocidos y aliñados en frío con apio, limón, perejil y aceite. Un entrante fresco de verano para preparar antes.

Los espaguetis con almejas in bianco: almejas desaladas y abiertas con ajo, aceite, vino blanco y perejil, ligadas con la pasta en su propio jugo. Un clásico del mar.

El pan bagnat, el bocadillo tradicional de Niza: un panecillo redondo frotado con ajo y aceite, relleno de atún, anchoas, huevos, tomates, aceitunas y albahaca. Para prensar y disfrutar frío.

La verdadera ensalada nizarda (salade niçoise): tomates, huevos duros, atún, anchoas y aceitunas de Niza con verduras crudas y albahaca. Sin patatas ni judías verdes, como manda la tradición.

Los boquerones en vinagre: filetes de boquerones frescos marinados en limón y vinagre, aliñados con ajo, perejil y aceite. Un entrante de mar fresco y aromático para preparar antes.

La impepata di cozze napolitana en su versión original: mejillones abiertos en su jugo con mucha pimienta y perejil, sin aceite ni ajo. Un segundo de mar sencillo, con pan para mojar.

El atún sellado en costra de sésamo, marinado con soja y dorado unos instantes por cada lado: crujiente por fuera y rosado en el centro. Un segundo de pescado rápido y moderno.

La lubina a la sal cocida en costra de sal gruesa: la carne queda jugosa y sabrosa, perfumada con limón y hierbas en la tripa. Un segundo de pescado sencillo y vistoso.

El pulpo a la brasa con la doble cocción: primero cocido hasta que queda tierno, luego marinado y a la parrilla para una costra crujiente. Un segundo de mar veraniego, ligero y vistoso.