
Salsa holandesa cremosa, lisa y sin cortarse
La salsa holandesa casera con yemas, mantequilla y limón: aterciopelada y estable, la base clásica para huevos Benedict, espárragos y pescado.
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La salsa holandesa casera con yemas, mantequilla y limón: aterciopelada y estable, la base clásica para huevos Benedict, espárragos y pescado.

El pollo asado al horno con patatas, limón y hierbas aromáticas: piel dorada y crujiente, carne jugosa, todo cocinado en una sola bandeja.

La mayonesa casera con huevo, aceite de semillas y limón: cremosa, espesa y lista en dos minutos con la batidora de mano. La base de salsas y ensaladas.

Bizcocho de agua sin leche, fácil y ligero, ideal para el desayuno de todos los días.

Un bizcocho de manzana esponjoso y aromático con zumo de naranja fresco, manzanas maceradas con canela y jengibre: perfecto para el desayuno o la merienda.

Un chiffon cake ligero y alto, preparado sin leche ni mantequilla: esponjoso gracias a las claras montadas a punto de nieve, perfecto para el desayuno o la merienda.

Rosquillas al horno sin mantequilla ni leche: esponjosas, ligeras y fáciles de preparar para un desayuno casero, sin fritura ni olor persistente.

Risotto al limón y tomillo: un primer plato cremoso, aromático y ligero con arroz Carnaroli, ralladura de limón fresca y mantecado al Parmesano.

Ensalada de arroz con atún, judías verdes y aceitunas negras: fresca, equilibrada y lista en menos de 35 minutos, ideal para el meal prep o un almuerzo veraniego para llevar.