Albóndigas en salsa de tomate, la receta tradicional
Las albóndigas en salsa de tomate, tiernas y tradicionales, con carne picada, pan remojado y parmesano, cocidas lentamente en una salsa de tomate al albahaca.

¿Quieres unas albóndigas en salsa de tomate de verdad tiernas, de las que se deshacen en la boca en lugar de quedar duras y secas? Entonces sigue esta receta: es la versión tradicional, con el truco del pan remojado en leche.
Las albóndigas en salsa de tomate son uno de los segundos caseros más queridos: económicas, generosas y capaces de poner de acuerdo a toda la familia. La carne importa, pero el verdadero secreto de la ternura está en el pan remojado y en no trabajar demasiado la masa.
Tienen al menos tres ventajas concretas: se hacen con ingredientes sencillos y baratos, gustan siempre a grandes y pequeños, y son perfectas para preparar con antelación porque se conservan y se congelan muy bien.
El consejo más importante son dos gestos: remoja el pan en leche y escúrrelo bien antes de añadirlo a la carne, y mezcla la masa lo justo, sin trabajarla mucho. Son estos dos detalles los que hacen las albóndigas tiernas en lugar de duras.
Dora siempre las albóndigas antes de echarlas a la salsa: el dorado aporta sabor y las ayuda a mantenerse compactas durante la cocción lenta en el tomate.
¿Todo listo? Empezamos con la receta de las albóndigas en salsa de tomate.
Preparaciones base utilizadas
Para preparar esta receta
Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.
Sartén antiadherente grande
Útil para cocinar y saltear ingredientes de forma uniforme sin sobrecargar la superficie.
Pasos
- Remoja el pan duro en la leche unos minutos y luego escúrrelo bien para eliminar el exceso de líquido.
- En un bol mezcla la carne picada, el pan escurrido, el huevo, el parmesano, el perejil picado, una pizca de sal y pimienta. Mezcla con las manos sin trabajar demasiado la masa.
- Forma albóndigas del tamaño de una nuez, rodándolas entre las palmas para que queden lisas y compactas.
- Calienta un chorrito de aceite en una sartén grande y dora las albóndigas por todos los lados a fuego medio. Retíralas y resérvalas.
- En la misma sartén vierte la passata, añade unas hojas de albahaca, sala y lleva a ebullición suave. Devuelve las albóndigas a la salsa y cuece a fuego suave 25 a 30 minutos, dándoles la vuelta a media cocción.
- Sirve las albóndigas bien calientes con su salsa y una hoja de albahaca fresca, acompañadas de pan o pasta.
Consejos útiles
El pan remojado en leche es el secreto de unas albóndigas tiernas: no te lo saltes y escúrrelo bien antes de usarlo.
No trabajes demasiado la masa: manipularla mucho hace que las albóndigas queden duras.
Dorar las albóndigas antes de cocerlas en la salsa aporta sabor y las mantiene compactas.
Se congelan muy bien una vez cocidas, y la salsa sobrante es perfecta para la pasta del día siguiente.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 420 kcal
- Carbohidratos
- 14.0 g
- Azúcares
- 7.0 g
- Proteínas
- 30.0 g
- Grasas
- 26.0 g
- Grasas saturadas
- 9.0 g
- Fibra
- 3.0 g
- Sodio
- 560 mg


