Berenjenas a la parmesana al horno, fundentes y sabrosas

La parmigiana de berenjenas clásica con berenjenas fritas, salsa de tomate al albahaca, mozzarella y parmesano, gratinada al horno hasta dorar.

Berenjenas a la parmesana al horno, fundentes y sabrosas
Preparación
40 min
Cocción
40 min
Total
1 h 20 min
Raciones
6 raciones
Calorías
380 kcal

¿Quieres unas berenjenas a la parmesana que queden firmes y sabrosas, sin estar grasientas ni aguadas en el fondo? Entonces esta es la receta adecuada, con los dos trucos que marcan de verdad la diferencia.

La parmigiana es uno de los grandes clásicos de la cocina del sur de Italia: capas de berenjenas fritas con salsa de tomate al albahaca, mozzarella fundente y parmesano. Es rica y reconfortante, pero su equilibrio depende por completo de cómo preparas las berenjenas y de cómo controlas la humedad de los ingredientes.

Tiene al menos tres ventajas concretas: es un segundo plato vegetariano que sacia y gusta a todos, da lo mejor de sí en verano cuando las berenjenas son de temporada, y se prepara con antelación: de hecho, al día siguiente está aún más rica.

El consejo más importante son dos pasos: hacer sudar las berenjenas con sal para quitar el amargor y reducir el aceite absorbido, y escurrir bien la mozzarella antes de usarla. Dos gestos sencillos que evitan una parmigiana blanda y grasienta.

Déjala reposar siempre al menos un cuarto de hora tras el horneado: el calor residual compacta las capas y permite servir porciones limpias. Se congela muy bien, ya porcionada.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de las berenjenas a la parmesana.

Preparaciones base utilizadas

Para preparar esta receta

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Bandeja o fuente para horno

Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.

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Pasos

  1. Corta las berenjenas en rodajas de medio centímetro aproximadamente. Colócalas en un escurridor con un poco de sal y déjalas sudar 30 minutos, para que pierdan el agua amarga. Enjuágalas y sécalas bien.
  2. Prepara la salsa: calienta un chorrito de aceite de oliva con los dientes de ajo, añade la passata, sala y agrega unas hojas de albahaca. Cuece a fuego suave 20 minutos, hasta que espese, y retira el ajo.
  3. Fríe las rodajas de berenjena en aceite caliente, pocas cada vez, hasta que estén doradas por ambos lados. Escúrrelas sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
  4. Corta la mozzarella en dados o rodajas finas y déjala escurrir en un colador, para que no suelte demasiado suero al hornear.
  5. Monta la parmigiana: extiende una fina capa de salsa en el fondo de la fuente y alterna berenjenas, salsa, mozzarella, parmesano y albahaca. Continúa con varias capas y termina con salsa y una lluvia de parmesano.
  6. Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 30 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y gratinada. Deja reposar al menos 15 minutos antes de servir, para que la parmigiana se compacte.

Consejos útiles

Hacer sudar las berenjenas con sal quita el amargor y reduce el aceite que absorben al freír: no te saltes este paso.

Escurre bien la mozzarella antes de usarla, o la parmigiana queda aguada en el fondo.

Para una versión más ligera, asa las berenjenas a la plancha o al horno con un chorrito de aceite en lugar de freírlas.

La parmigiana está aún más rica al día siguiente y se congela bien: déjala reposar siempre antes de cortarla.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
380 kcal
Carbohidratos
18.0 g
Azúcares
11.0 g
Proteínas
17.0 g
Grasas
26.0 g
Grasas saturadas
10.0 g
Fibra
6.0 g
Sodio
560 mg