Caldo de verduras casero, ligero y sabroso

El caldo de verduras casero con zanahoria, apio, cebolla y puerro: ligero, aromático y natural. La base de risottos, sopas y cremas.

Caldo de verduras casero, ligero y sabroso
Preparación
10 min
Cocción
1 h
Total
1 h 10 min
Raciones
8 raciones
Calorías
15 kcal

¿Quieres un caldo de verduras ligero pero de verdad sabroso, natural y sin pastilla, para usar como base de risottos y sopas? Entonces sigue esta receta: unas pocas verduras, agua fría y una hora de cocción tranquila.

El caldo de verduras es una de las bases más útiles en la cocina: da sabor a los risottos, alarga las sopas, cuece los cereales y perfuma las cremas. Se prepara con verduras sencillas y no requiere atención: una vez en la olla, hace casi todo solo.

Tiene al menos tres ventajas concretas: es económico y vegano, es mucho más sano y sabroso que una pastilla, y se conserva y se congela fácilmente, para tener siempre una base lista.

El consejo más importante es empezar con agua fría: sumergiendo las verduras en agua fría y llevándolas lentamente a ebullición, sueltan mucho más aroma que en agua ya caliente. Y sala poco, solo hacia el final: así el caldo queda versátil para cualquier receta.

Una vez colado, viértelo en cubiteras y congélalo: tendrás porciones de caldo listas siempre que las necesites.

¿Todo listo? Empezamos con la receta del caldo de verduras.

Pasos

  1. Limpia las verduras y córtalas en trozos grandes: no hace falta pelarlas mucho, basta lavarlas bien.
  2. Ponlas en una olla grande con los granos de pimienta y cúbrelas con el agua fría. Empezar con agua fría ayuda a las verduras a soltar mejor su sabor.
  3. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece suave alrededor de 1 hora, espumando de vez en cuando si se forma espuma en la superficie.
  4. Sala solo hacia el final de la cocción, ajustando según el uso que darás al caldo.
  5. Cuela el caldo con un colador y úsalo enseguida para risottos y sopas, o déjalo enfriar y consérvalo.

Consejos útiles

Empieza siempre con agua fría: las verduras ceden más aroma que en agua ya caliente.

Sala poco y al final: si usas el caldo para un risotto ya sabroso, mejor mantenerlo neutro.

Evita el exceso de verduras amargas o muy feculentas; una patata lo hace más cuerpo pero ligeramente turbio.

Se congela muy bien: viértelo en cubiteras para tener porciones listas para usar.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
15 kcal
Carbohidratos
3.0 g
Azúcares
2.0 g
Proteínas
1.0 g
Grasas
0.0 g
Grasas saturadas
0.0 g
Fibra
1.0 g
Sodio
200 mg