Crema inglesa a la vainilla, lisa y aterciopelada

La crema inglesa casera con leche, yemas y vainilla: una salsa dulce lisa y aterciopelada, cocida a fuego suave, perfecta para postres y pasteles.

Crema inglesa a la vainilla, lisa y aterciopelada
Preparación
10 min
Cocción
10 min
Total
20 min
Raciones
6 raciones
Calorías
150 kcal

¿Buscas la crema inglesa a la vainilla, esa salsa dulce lisa y aterciopelada que acompaña pasteles y postres de cuchara? Entonces sigue esta receta: es una base francesa muy sencilla, hecha con pocos ingredientes, y se prepara en veinte minutos.

La crema inglesa es una salsa, no una crema firme: leche, yemas, azúcar y vainilla cocidas a fuego suave, sin almidón. Es precisamente esa cocción delicada la que la hace sedosa, porque las yemas espesan poco a poco y ligan la leche en una salsa que napa la cuchara.

Tiene al menos tres ventajas concretas: se hace con ingredientes que ya tienes en casa, acompaña muchísimos postres, y puedes servirla tibia o fría según el dulce.

El consejo más importante es la temperatura: no superes nunca los 82-83°C y no dejes de remover. Por encima de ese punto las yemas se cortan y la salsa queda granulosa. Si tienes miedo de pasarte, cuécela al baño maría: es más lenta pero mucho más segura.

Se conserva en la nevera, cubierta a contacto, un par de días. Sírvela con una tarta de manzana, una porción de bizcocho o simplemente con fruta cocida.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la crema inglesa.

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

Varillas de pastelería

Útil para montar claras a punto de nieve y para mezclar delicadamente la preparación sin bajarla.

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Pasos

  1. Calienta la leche con las semillas y la vaina de vainilla, sin que llegue a hervir, y déjala infusionar unos minutos.
  2. Bate las yemas con el azúcar, con unas varillas, hasta que blanqueen y queden ligeramente espumosas.
  3. Vierte la leche caliente en hilo sobre las yemas, removiendo, y pasa todo de nuevo al cazo.
  4. Cuece a fuego suave removiendo sin parar con una cuchara de madera, sin superar los 82-83°C: la crema está lista cuando napa la cuchara y, al pasar un dedo, deja una línea limpia.
  5. Retira enseguida del fuego, quita la vaina y cuela si quieres. Enfríala rápido removiendo para detener la cocción.

Consejos útiles

La crema inglesa no debe hervir: por encima de los 82-83°C las yemas se cortan. Mantén el fuego bajo y no dejes de remover.

Si temes pasarte de temperatura, cuécela al baño maría: es más lenta pero más segura.

¿Cortada? Bátela enseguida con una batidora de mano para recuperarla.

Se conserva en la nevera, cubierta a contacto, 2 días. Sírvela tibia o fría con pasteles, postres de cuchara y fruta cocida.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
150 kcal
Carbohidratos
16.0 g
Azúcares
15.0 g
Proteínas
5.0 g
Grasas
7.0 g
Grasas saturadas
4.0 g
Fibra
0.0 g
Sodio
45 mg