Crema inglesa a la vainilla, lisa y aterciopelada
La crema inglesa casera con leche, yemas y vainilla: una salsa dulce lisa y aterciopelada, cocida a fuego suave, perfecta para postres y pasteles.

¿Buscas la crema inglesa a la vainilla, esa salsa dulce lisa y aterciopelada que acompaña pasteles y postres de cuchara? Entonces sigue esta receta: es una base francesa muy sencilla, hecha con pocos ingredientes, y se prepara en veinte minutos.
La crema inglesa es una salsa, no una crema firme: leche, yemas, azúcar y vainilla cocidas a fuego suave, sin almidón. Es precisamente esa cocción delicada la que la hace sedosa, porque las yemas espesan poco a poco y ligan la leche en una salsa que napa la cuchara.
Tiene al menos tres ventajas concretas: se hace con ingredientes que ya tienes en casa, acompaña muchísimos postres, y puedes servirla tibia o fría según el dulce.
El consejo más importante es la temperatura: no superes nunca los 82-83°C y no dejes de remover. Por encima de ese punto las yemas se cortan y la salsa queda granulosa. Si tienes miedo de pasarte, cuécela al baño maría: es más lenta pero mucho más segura.
Se conserva en la nevera, cubierta a contacto, un par de días. Sírvela con una tarta de manzana, una porción de bizcocho o simplemente con fruta cocida.
¿Todo listo? Empezamos con la receta de la crema inglesa.
Para preparar esta receta
Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.
Varillas de pastelería
Útil para montar claras a punto de nieve y para mezclar delicadamente la preparación sin bajarla.
Pasos
- Calienta la leche con las semillas y la vaina de vainilla, sin que llegue a hervir, y déjala infusionar unos minutos.
- Bate las yemas con el azúcar, con unas varillas, hasta que blanqueen y queden ligeramente espumosas.
- Vierte la leche caliente en hilo sobre las yemas, removiendo, y pasa todo de nuevo al cazo.
- Cuece a fuego suave removiendo sin parar con una cuchara de madera, sin superar los 82-83°C: la crema está lista cuando napa la cuchara y, al pasar un dedo, deja una línea limpia.
- Retira enseguida del fuego, quita la vaina y cuela si quieres. Enfríala rápido removiendo para detener la cocción.
Consejos útiles
La crema inglesa no debe hervir: por encima de los 82-83°C las yemas se cortan. Mantén el fuego bajo y no dejes de remover.
Si temes pasarte de temperatura, cuécela al baño maría: es más lenta pero más segura.
¿Cortada? Bátela enseguida con una batidora de mano para recuperarla.
Se conserva en la nevera, cubierta a contacto, 2 días. Sírvela tibia o fría con pasteles, postres de cuchara y fruta cocida.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 150 kcal
- Carbohidratos
- 16.0 g
- Azúcares
- 15.0 g
- Proteínas
- 5.0 g
- Grasas
- 7.0 g
- Grasas saturadas
- 4.0 g
- Fibra
- 0.0 g
- Sodio
- 45 mg


