Croquetas de patata fáciles, doradas y suaves
Croquetas de patata fáciles con rebozado crujiente y centro suave, perfectas como entrante o aperitivo.

¿Buscas un entrante que guste a todo el mundo sin tenerte en la cocina horas? Las croquetas de patata caseras son exactamente lo que necesitas.
Esta receta está pensada para ser práctica de principio a fin. La masa se prepara con ingredientes que casi siempre tienes en la despensa, se modela en pocos minutos y se fríe en una sartén normal, sin ningún utensilio especial. El resultado es un rebozado dorado y crujiente que envuelve un corazón suave y sabroso.
Hay al menos tres cosas que hacen que esta receta salga bien. Las patatas de carne amarilla mantienen mejor la cocción y absorben menos agua. El parmesano aporta sabor sin cargar la masa. Y dejar templar el puré antes de trabajarlo evita que las croquetas se rompan al freírse.
Si quieres organizarte con antelación, forma las croquetas unas horas antes y tenlas en la nevera listas para freír. También se pueden congelar en crudo y van directamente al aceite caliente desde el congelador: muy cómodo para tener siempre algo rico a mano.
Sírvelas calientes con una salsa de yogur, una mayonesa de hierbas o simplemente un chorrito de zumo de limón. Quedan perfectas como entrante, como aperitivo o como acompañamiento de un plato ligero.
¿Todo listo? Aquí va la receta de las croquetas de patata fáciles.
Pasos
- Cuece las patatas con piel partiendo de agua fría, así se cocinarán de forma más uniforme hasta el centro.
- Cuando estén tiernas, escúrrelas bien, pélalas en caliente y aplástalas enseguida con un pasapurés o un tenedor robusto.
- Extiende el puré en un plato hondo o en un bol amplio y déjalo templar unos minutos para que pierda el exceso de humedad.
- Añade el huevo, el parmesano rallado, el pan rallado, el perejil picado, una pizca de sal y un poco de pimienta molida.
- Mezcla hasta obtener una masa compacta y manejable. Si está demasiado blanda, incorpora una cucharada más de pan rallado.
- Toma porciones pequeñas y forma croquetas alargadas intentando que tengan todas un tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.
- Pasa cada croqueta por el pan rallado reservado y presiona suavemente con las manos para que el rebozado quede bien adherido.
- Calienta el aceite en una sartén de bordes altos y fríe unas pocas croquetas a la vez, sin amontonarlas para que el aceite no pierda temperatura.
- Dales la vuelta con cuidado cuando empiecen a dorarse y continúa friendo hasta que estén bien doradas por todos los lados.
- Escúrrelas sobre papel absorbente y sírvelas enseguida, cuando el exterior sigue crujiente y el interior permanece suave.
- 1 Cuécelas con piel Desde agua fría, 30 o 35 minutos
- 2 Aplástalas en caliente Justo después de pelarlas
- 3 Deja secar y amasa 5 minutos al aire, luego huevo, parmesano y pan rallado
- 4 Forma las croquetas Todas del mismo tamaño
- 5 Pásalas por el pan rallado Aprieta bien con las manos
- 6 Fríe pocas cada vez Aceite caliente, doradas por todos los lados
El hilo que une todos los pasos es la humedad: patatas cocidas con piel, aplastadas en caliente y dejadas secar dan una masa compacta, y eso es justo lo que evita que las croquetas se abran en la sartén.
Consejos útiles
Puedes formar las croquetas con hasta 12 horas de antelación y guardarlas en la nevera: aguantan bien la forma y se fríen perfectamente en frío.
Si la masa queda demasiado húmeda, deja que el puré se seque unos minutos más antes de incorporar el resto de ingredientes.
Para congelarlas, coloca las croquetas crudas en una bandeja hasta que estén firmes y luego pásalas a bolsas. Se pueden freír directamente desde el congelador añadiendo un par de minutos de cocción.
Para una versión más sabrosa, añade a la masa unos dados de mortadela o un par de cucharadas de ricota.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 118 kcal
- Carbohidratos
- 14.0 g
- Azúcares
- 1.0 g
- Proteínas
- 3.0 g
- Grasas
- 5.5 g
- Grasas saturadas
- 1.7 g
- Fibra
- 1.4 g
- Sodio
- 150 mg


