Crostata clásica con mermelada y masa quebrada friable

La crostata clásica con masa quebrada friable y mermelada: el dulce de desayuno de la tradición italiana, sencillo y siempre perfecto.

Crostata clásica con mermelada y masa quebrada friable
Preparación
30 min
Cocción
35 min
Total
1 h 5 min
Raciones
8 raciones
Calorías
320 kcal

¿Quieres una crostata con la masa quebrada realmente friable, la que se deshace en la boca y no se endurece al día siguiente? Entonces sigue esta receta: es la versión clásica, el dulce de desayuno de siempre.

La crostata es uno de los dulces más queridos de la tradición italiana, hecho con solo dos elementos: una masa quebrada friable y aromática y un corazón de mermelada. Es sencilla, pero el resultado depende por completo de cómo trates la masa.

Tiene al menos tres ventajas concretas: usa ingredientes que siempre tienes en la despensa, es perfecta para el desayuno y la merienda, y se conserva varios días manteniéndose buena, de hecho la masa gana en sabor.

El consejo más importante es sobre la masa: usa la mantequilla fría y trabaja la masa lo menos posible. Si la calientas demasiado con las manos o la amasas mucho, queda dura en lugar de friable. Y déjala reposar siempre en la nevera antes de estirarla.

Deja enfriar la crostata por completo antes de cortarla: en caliente la masa es frágil y la mermelada demasiado fluida. Un poco de paciencia y obtendrás porciones limpias y perfectas.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la crostata.

Preparaciones base utilizadas

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

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Pasos

  1. En un bol mezcla la harina con el azúcar, la sal y la ralladura de limón. Añade la mantequilla fría en dados y trabájala con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
  2. Añade el huevo entero y la yema, y amasa rápidamente, solo hasta formar una bola lisa. Envuélvela en film y déjala reposar en la nevera 30 minutos.
  3. Estira dos tercios de la masa sobre una superficie enharinada a medio centímetro de grosor y forra un molde untado con mantequilla y enharinado. Recorta los bordes.
  4. Reparte la mermelada de manera uniforme sobre la base. Estira el resto de la masa, corta tiras y colócalas en forma de rejilla por encima.
  5. Hornea en horno precalentado a 180 °C unos 35 minutos, hasta que la masa esté dorada. Deja enfriar por completo antes de cortar.
  6. Una vez fría, corta y sirve: la crostata se conserva varios días en una lata.

Consejos útiles

Usa la mantequilla fría y trabaja la masa lo menos posible: es el secreto de una masa friable y no dura.

El reposo en la nevera facilita estirar la masa y la ayuda a mantener la forma al hornear.

Deja enfriar la crostata antes de cortarla: en caliente la masa es frágil y la mermelada demasiado fluida.

Varía la mermelada a tu gusto: albaricoque, frutos rojos, cereza o incluso una crema de avellanas.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
320 kcal
Carbohidratos
48.0 g
Azúcares
24.0 g
Proteínas
5.0 g
Grasas
12.0 g
Grasas saturadas
7.0 g
Fibra
1.0 g
Sodio
90 mg