Ensalada caprese de tomate, mozzarella y albahaca
La ensalada caprese con tomate, mozzarella de búfala y albahaca: un entrante fresco y sencillo, listo en pocos minutos, con los colores y los sabores del verano.

¿Estás buscando un entrante fresco y rápido, de esos que ponen de acuerdo a todos en la mesa?
Entonces la ensalada caprese es justo lo que buscas. Te muestro cómo prepararla como es debido: unos pocos ingredientes de calidad, sin cocción y los colores del verano en el plato en diez minutos. Tomate, mozzarella y albahaca, nada más.
Lo bonito de esta receta es precisamente su sencillez. No hay técnicas que aprender ni tiempos que respetar: el resultado depende solo de la calidad de los ingredientes. Por eso vale la pena elegir tomates maduros y aromáticos y una buena mozzarella de búfala, dulce y cremosa en su punto.
Tiene al menos tres ventajas concretas: está lista en pocos minutos sin encender el fuego, es naturalmente sin gluten y vegetariana, y resulta perfecta tanto como entrante como de aperitivo en los días de calor.
Un detalle que marca la diferencia: saca la mozzarella de la nevera media hora antes de servir, porque a temperatura ambiente libera todo su sabor. Y sala los tomates solo en el último momento, ya que de lo contrario sueltan agua y empapan el plato.
La caprese se disfruta recién aliñada, nunca guardada mucho tiempo en la nevera. Si te gusta una nota agridulce, termina con un hilo de crema de vinagre balsámico.
¿Todo listo? Empezamos con la receta de la ensalada caprese.
Preparaciones base utilizadas
Pasos
- Corta los tomates en rodajas de un centímetro de grosor y déjalos escurrir unos minutos sobre un plato, así sueltan el agua sobrante.
- Corta la mozzarella de búfala del mismo grosor y déjala escurrir bien.
- Alterna en el plato las rodajas de tomate y mozzarella, intercalando las hojas de albahaca.
- Aliña con aceite, sal y, si te gusta, una pizca de orégano.
- Sírvela enseguida a temperatura ambiente, nunca fría de la nevera: así es como da todo su sabor.
Consejos útiles
Usa tomates maduros y sabrosos y una buena mozzarella de búfala: son los ingredientes los que hacen el plato.
Saca la mozzarella de la nevera media hora antes: a temperatura ambiente es más dulce.
No la sales con antelación: la sal hace que los tomates suelten agua. Aliña solo justo antes de servir.
Termina con un hilo de crema de vinagre balsámico para una nota agridulce.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 260 kcal
- Carbohidratos
- 7.0 g
- Azúcares
- 5.0 g
- Proteínas
- 15.0 g
- Grasas
- 19.0 g
- Grasas saturadas
- 10.0 g
- Fibra
- 2.0 g
- Sodio
- 320 mg


