Frittata al horno de espinacas y ricotta, suave y lista en 40 minutos

Frittata al horno de espinacas y ricotta: suave, sabrosa y fácil de cortar con antelación para un almuerzo o una cena ligera entre semana.

Frittata al horno de espinacas y ricotta, suave y lista en 40 minutos
Preparación
12 min
Cocción
25 min
Total
37 min
Raciones
4 raciones
Calorías
310 kcal

¿Estás buscando una receta de frittata al horno de espinacas y ricotta que sea realmente sencilla, nutritiva y lista en menos de cuarenta minutos?

Entonces estás en el sitio adecuado. Te enseño cómo preparar una frittata suave, sabrosa y fácil de cortar en porciones regulares, perfecta tanto para el almuerzo entre semana como para una cena ligera sin pasarte horas en la cocina.

La clave de esta receta es precisamente el horno: nada de vigilar la sartén, ningún riesgo de quemar el fondo y un resultado uniforme que se corta en cuadrados perfectos. La ricotta hace que el aparejo quede cremoso sin resultar pesado, mientras que las espinacas aportan color, sabor y una buena dosis de hierro.

Frente a la frittata clásica en sartén, esta versión tiene al menos tres ventajas: se cocina sola sin necesidad de darle la vuelta, es mucho más fácil de servir en porciones iguales y se conserva mejor al día siguiente, manteniéndose suave y compacta.

Un detalle práctico que conviene tener en cuenta: escurre bien las espinacas después de rehogarlas. Si retienen demasiada agua pueden ablandar el aparejo y alargar el tiempo de cocción. Basta con apretarlas con fuerza treinta segundos con las manos o con un paño limpio.

Puedes preparar la frittata al horno con antelación y conservarla en la nevera un día, tapada con film transparente. Se calienta bien en el horno a temperatura suave, o también se puede comer a temperatura ambiente, cortada en cuadraditos, como aperitivo o como segundo plato ligero.

¿Todo listo? Empezamos con esta frittata al horno de espinacas y ricotta.

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

Bandeja o fuente para horno

Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.

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Sartén antiadherente grande

Útil para cocinar y saltear ingredientes de forma uniforme sin sobrecargar la superficie.

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Pasos

  1. Lava las espinacas y rehógalas en una sartén con el aceite a fuego medio durante 3-4 minutos, hasta que estén tiernas y bien reducidas. Deja que se templen y, después, apriétalas con fuerza con las manos para eliminar el máximo de agua posible.
  2. Casca los huevos en un cuenco grande, añade el Parmigiano rallado, una pizca de sal y pimienta, y bate con energía con un tenedor o unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa.
  3. Incorpora la ricotta a cucharadas y las espinacas escurridas a la mezcla de huevos, removiendo con suavidad con una espátula sin trabajar demasiado el aparejo, para mantener una textura ligera y esponjosa.
  4. Forra una fuente de horno de unos 20×25 cm con papel de hornear, vierte el aparejo y nivela la superficie con la espátula.
  5. Hornea en el horno tradicional precalentado a 180°C durante 25 minutos, hasta que la frittata esté esponjosa, ligeramente dorada por encima y firme al tacto en el centro.

Consejos útiles

Escurre muy bien las espinacas después de rehogarlas: si retienen agua pueden ablandar el aparejo y alargar el tiempo de cocción.

La frittata se conserva en la nevera, tapada, durante un día entero y se calienta bien en el horno a temperatura suave (150°C) durante 8-10 minutos.

Para darle más sabor, añade una pizca de nuez moscada recién rallada al aparejo de huevos antes de hornear.

Las espinacas congeladas funcionan igual de bien que las frescas: descongélalas por completo y escúrrelas bien antes de incorporarlas.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
310 kcal
Carbohidratos
8.0 g
Azúcares
3.0 g
Proteínas
20.0 g
Grasas
22.0 g
Grasas saturadas
9.0 g
Fibra
2.0 g
Sodio
430 mg