Lasaña a la boloñesa clásica con ragú y bechamel

La lasaña a la boloñesa clásica con ragú de carne cocido lentamente y bechamel cremosa, montada en capas y gratinada al horno hasta dorar.

Lasaña a la boloñesa clásica con ragú y bechamel
Preparación
30 min
Cocción
2 h 30 min
Total
3 h
Raciones
6 raciones
Calorías
580 kcal

¿Quieres una lasaña que se corte en porciones limpias, con capas bien definidas y un corazón cremoso, en lugar de un bloque seco y compacto? Entonces sigue esta receta: es la versión clásica de Emilia, la del domingo.

La lasaña a la boloñesa es el plato de fiesta por excelencia, y su secreto está en dos preparaciones hechas como es debido: un ragú de carne cocido lentamente, espeso y aromático, y una bechamel aterciopelada que une cada capa. Sin atajos en el tiempo: es la larga cocción del ragú lo que distingue una lasaña corriente de una inolvidable.

Tiene al menos tres ventajas concretas: se prepara con antelación (de hecho, el ragú del día anterior está más rico), es perfecta para comidas numerosas porque basta una fuente y unos minutos de horno, y se congela muy bien, incluso ya porcionada.

El consejo más importante: no tengas prisa con el ragú. Debe hervir suave al menos una hora y media, hasta quedar espeso y despegarse del fondo. Y mantén la bechamel suave: si está demasiado espesa, la lasaña queda seca y las placas duras.

Una vez fuera del horno, déjala reposar 10 a 15 minutos antes de cortar: es el paso que convierte una fuente desordenada en porciones perfectas.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la lasaña a la boloñesa.

Preparaciones base utilizadas

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

Bandeja o fuente para horno

Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.

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Pasos

  1. Pica finamente la zanahoria, el apio y la cebolla. Caliéntalos en una cazuela con un chorrito de aceite y sofríelos a fuego suave 8 a 10 minutos, hasta que se ablanden sin dorarse demasiado.
  2. Sube el fuego, añade la carne picada y dórala bien removiendo, hasta que pierda el color rosado y empiece a chisporrotear. Desglasa con el vino tinto y deja evaporar por completo.
  3. Añade la passata de tomate y los 100 ml de leche, salpimienta y baja el fuego al mínimo. Cuece el ragú medio tapado durante 1 hora y media a 2 horas, removiendo de vez en cuando, hasta que quede espeso y sabroso.
  4. Prepara la bechamel: derrite la mantequilla en un cazo, añade la harina y mezcla 1 o 2 minutos. Vierte la leche caliente poco a poco batiendo sin parar, lleva a ebullición suave y cuece hasta que espese. Sazona con sal y nuez moscada.
  5. Monta la lasaña: extiende una fina capa de ragú y bechamel en el fondo de la fuente y alterna placas, ragú, bechamel y parmesano. Continúa con 4 o 5 capas y termina con bechamel y una lluvia de parmesano.
  6. Hornea en horno precalentado a 190 °C durante 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y gratinada. Deja reposar 10 a 15 minutos antes de cortar, para que las porciones queden compactas.

Consejos útiles

El ragú mejora preparado el día antes: los sabores se concentran y el montaje es más rápido.

Mantén la bechamel fluida, no demasiado espesa: ayuda a cocer las placas y hace la lasaña más cremosa.

Con un ragú y una bechamel bien jugosos no hace falta precocer las placas al huevo: se cuecen en el horno absorbiendo las salsas.

El reposo fuera del horno es clave para cortar porciones limpias. La lasaña se congela muy bien, incluso ya porcionada.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
580 kcal
Carbohidratos
45.0 g
Azúcares
9.0 g
Proteínas
32.0 g
Grasas
30.0 g
Grasas saturadas
14.0 g
Fibra
4.0 g
Sodio
720 mg