Lubina a la sal, el pescado al horno en costra de sal
La lubina a la sal cocida en costra de sal gruesa: la carne queda jugosa y sabrosa, perfumada con limón y hierbas en la tripa. Un segundo de pescado sencillo y vistoso.

¿Estás buscando un segundo de pescado que luzca en la mesa pero que te pida muy poco trabajo?
Entonces la lubina a la sal es la receta para ti. Te muestro paso a paso cómo cocinar el pescado en costra de sal gruesa, una técnica antigua y casi infalible: la sal forma una coraza compacta que sella la lubina y la cuece en sus propios jugos, sin necesidad de aliño. El resultado es una carne jugosa, aromática y nunca seca.
Lo bueno de este plato es que trabaja casi solo, y tiene al menos tres ventajas concretas: es naturalmente sin gluten y sin lactosa, te evita salar o aceitar el pescado porque de eso se encarga la costra, y regala ese gesto teatral de romper la sal en la mesa que siempre conquista a los invitados. Solo necesitas un pescado fresco, mucha sal gruesa y unos cuantos aromas.
Un detalle que marca la diferencia: perfuma la tripa de la lubina con rodajas de limón, ajo y unas ramitas de tomillo y perejil, así el aroma sube desde dentro durante la cocción. Presiona bien la sal con las manos para que cubra cada parte del pescado: es esa coraza sellada la que retiene la humedad.
Sirve la lubina a la sal nada más romper la costra, aún caliente, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y un toque de limón. Se disfruta al momento, así que lleva la fuente a la mesa y abre la coraza delante de todos.
¿Todo listo? Empezamos con la receta de la lubina a la sal.
Para preparar esta receta
Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.
Bandeja o fuente para horno
Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.
Pasos
- Calienta el horno a 200°C (con ventilador). Extiende una capa de sal gruesa en el fondo de una fuente de horno, lo bastante grande para los pescados.
- Rellena la tripa de las lubinas con rodajas de limón, ajo y las hierbas, luego colócalas sobre el lecho de sal.
- Cúbrelas por completo con la sal restante, presionándola bien con las manos: los pescados deben quedar sellados en la sal.
- Hornea durante unos 30 minutos (calcula unos 30 minutos por cada medio kilo de pescado): la costra se vuelve dorada y dura.
- Rompe la costra de sal, retira la piel y reparte los filetes. Sírvelos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un toque de limón.
Consejos útiles
La sal sella el pescado y lo cuece en sus propios jugos: la carne queda jugosa y sabrosa, nunca demasiado salada.
No sales el pescado antes: de eso se encarga la costra. Pon solo hierbas y limón en la tripa.
Para saber si está hecho, la costra debe quedar bien dura y dorada.
Sírvelo enseguida, nada más romper la costra en la mesa: es también un bonito gesto vistoso.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 200 kcal
- Carbohidratos
- 0.0 g
- Azúcares
- 0.0 g
- Proteínas
- 30.0 g
- Grasas
- 9.0 g
- Grasas saturadas
- 2.0 g
- Fibra
- 0.0 g
- Sodio
- 400 mg


