Lubina a la sal, el pescado al horno en costra de sal

La lubina a la sal cocida en costra de sal gruesa: la carne queda jugosa y sabrosa, perfumada con limón y hierbas en la tripa. Un segundo de pescado sencillo y vistoso.

Lubina a la sal, el pescado al horno en costra de sal
Preparación
15 min
Cocción
30 min
Total
45 min
Raciones
4 raciones
Calorías
200 kcal

¿Estás buscando un segundo de pescado que luzca en la mesa pero que te pida muy poco trabajo?

Entonces la lubina a la sal es la receta para ti. Te muestro paso a paso cómo cocinar el pescado en costra de sal gruesa, una técnica antigua y casi infalible: la sal forma una coraza compacta que sella la lubina y la cuece en sus propios jugos, sin necesidad de aliño. El resultado es una carne jugosa, aromática y nunca seca.

Lo bueno de este plato es que trabaja casi solo, y tiene al menos tres ventajas concretas: es naturalmente sin gluten y sin lactosa, te evita salar o aceitar el pescado porque de eso se encarga la costra, y regala ese gesto teatral de romper la sal en la mesa que siempre conquista a los invitados. Solo necesitas un pescado fresco, mucha sal gruesa y unos cuantos aromas.

Un detalle que marca la diferencia: perfuma la tripa de la lubina con rodajas de limón, ajo y unas ramitas de tomillo y perejil, así el aroma sube desde dentro durante la cocción. Presiona bien la sal con las manos para que cubra cada parte del pescado: es esa coraza sellada la que retiene la humedad.

Sirve la lubina a la sal nada más romper la costra, aún caliente, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y un toque de limón. Se disfruta al momento, así que lleva la fuente a la mesa y abre la coraza delante de todos.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la lubina a la sal.

Para preparar esta receta

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Pasos

  1. Calienta el horno a 200°C (con ventilador). Extiende una capa de sal gruesa en el fondo de una fuente de horno, lo bastante grande para los pescados.
  2. Rellena la tripa de las lubinas con rodajas de limón, ajo y las hierbas, luego colócalas sobre el lecho de sal.
  3. Cúbrelas por completo con la sal restante, presionándola bien con las manos: los pescados deben quedar sellados en la sal.
  4. Hornea durante unos 30 minutos (calcula unos 30 minutos por cada medio kilo de pescado): la costra se vuelve dorada y dura.
  5. Rompe la costra de sal, retira la piel y reparte los filetes. Sírvelos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un toque de limón.

Consejos útiles

La sal sella el pescado y lo cuece en sus propios jugos: la carne queda jugosa y sabrosa, nunca demasiado salada.

No sales el pescado antes: de eso se encarga la costra. Pon solo hierbas y limón en la tripa.

Para saber si está hecho, la costra debe quedar bien dura y dorada.

Sírvelo enseguida, nada más romper la costra en la mesa: es también un bonito gesto vistoso.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
200 kcal
Carbohidratos
0.0 g
Azúcares
0.0 g
Proteínas
30.0 g
Grasas
9.0 g
Grasas saturadas
2.0 g
Fibra
0.0 g
Sodio
400 mg