Minestrone con cebada perlada y pesto, contundente y aromático
Un minestrone italiano generoso con cebada perlada, verduras de temporada y una cucharada de pesto al final: una sopa vegetariana sabrosa y nutritiva, lista en menos de una hora.

¿Buscas un minestrone que de verdad llene, no una sopa aguada que se deja a medias?
Entonces esta versión con cebada perlada y verduras de temporada puede ser lo que andabas buscando. Se prepara en menos de una hora y llega a la mesa como un plato vegetariano completo, del tipo que sacia de verdad.
La clave aquí es la cebada perlada. A diferencia de la pasta, que se pasa con facilidad si te descuidas un minuto, la cebada aguanta bien la cocción y libera almidón de forma gradual, espesando el caldo de manera natural sin necesidad de ningún espesante. El resultado es un minestrone con cuerpo y textura, nutritivo sin resultar pesado.
Hay al menos tres razones de peso para tener esta receta en la rotación semanal. Es económica: verduras de temporada y cereales cuestan poco. Es nutritivamente equilibrada, con una buena combinación de fibra, carbohidratos complejos y proteína vegetal. Y mejora al día siguiente: tras una noche en el frigorífico, los sabores se asientan y el caldo se vuelve más intenso.
Un consejo práctico que vale la pena recordar: añade la sal solo en los últimos diez minutos. La cebada perlada, como las legumbres, absorbe mejor los sabores cuando no se ve frenada por la sal desde el principio. Y si no tienes judías verdes frescas, las congeladas funcionan igual de bien — sin diferencia apreciable en sabor ni en textura.
El minestrone se conserva en el frigorífico hasta tres días. Al recalentarlo, añade un hilo de aceite de oliva. En cuanto al pesto, incorpóralo siempre en el último momento, directamente en el bol y nunca en la cazuela — el calor destruye su aroma.
¿Todo listo? Empezamos con este minestrone de cebada perlada y pesto.
Pasos
- Pela las zanahorias y las patatas, luego corta todas las verduras en dados regulares de unos 1 cm. Trocea las judías verdes en trozos pequeños y lamina el apio.
- Calienta el aceite en una cazuela grande a fuego medio, añade el apio y las zanahorias y sofríelos suavemente durante 3 minutos, removiendo con frecuencia.
- Incorpora las patatas, el calabacín, las judías verdes y la cebada perlada, luego vierte el caldo caliente hasta cubrir generosamente las verduras.
- Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece a fuego medio durante 35 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade la sal solo en los últimos 10 minutos de cocción.
- Reparte el minestrone en boles y coloca una cucharadita de pesto en cada porción justo antes de servir, nunca dentro de la cazuela.
Consejos útiles
Añade siempre el pesto fuera del fuego y directamente en el bol: el calor destruiría su color y su aroma.
Sala solo en los últimos 10 minutos: la cebada perlada, como las legumbres, absorbe mejor los sabores sin la sal desde el principio.
Las sobras se conservan en el frigorífico hasta 3 días y están aún más ricas al día siguiente. Añade un hilo de aceite de oliva al recalentar.
Las judías verdes congeladas funcionan igual de bien que las frescas, sin diferencia apreciable en sabor ni en textura.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 340 kcal
- Carbohidratos
- 41.0 g
- Azúcares
- 6.0 g
- Proteínas
- 11.0 g
- Grasas
- 14.0 g
- Grasas saturadas
- 3.2 g
- Fibra
- 8.0 g
- Sodio
- 480 mg


