Pasta alla checca, el primer plato romano con salsa cruda

La pasta alla checca: una salsa cruda de tomates cherry, mozzarella, albahaca, ajo y aceite que envuelve la pasta sin cocción. El primer plato romano fresco y rápido del verano.

Pasta alla checca, el primer plato romano con salsa cruda
Preparación
15 min
Cocción
10 min
Total
25 min
Raciones
4 raciones
Calorías
470 kcal

¿Estás buscando un primer plato de verano que casi se prepare solo, sin encender los fogones más de lo necesario?

Entonces la pasta alla checca es lo que necesitas. Te muestro cómo preparar este clásico primer plato romano con salsa cruda: tomates cherry maduros, mozzarella fiordilatte, albahaca, ajo y un buen aceite que envuelven la pasta sin cocer la salsa. Solo hacen falta un bol y un poco de paciencia, porque el secreto está en dejar que tome sabor.

Ese reposo a temperatura ambiente es justo su punto fuerte: mientras los tomates se ablandan en el aceite y sueltan su jugo perfumado, a ti solo te da tiempo a cocer la pasta. Sin sartenes, sin salsas que vigilar.

Frente a otras pastas de verano, la pasta alla checca tiene al menos tres ventajas: es económica y se hace con pocos ingredientes de temporada, se monta en un momento, y queda ligera pero sabrosa gracias a la frescura del crudo.

Un truco que marca la diferencia: añade la mozzarella bien escurrida solo al final, para que no suelte agua y no afloje la salsa. Si la quieres menos líquida, retira parte de las semillas de los tomates antes de aderezarlos.

Puedes servirla templada nada más escurrir la pasta, a temperatura ambiente o bien fría, como una pasta para llevar a la playa. Se disfruta mejor el mismo día, cuando la albahaca sigue viva y perfumada.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la pasta alla checca.

Pasos

  1. Corta los tomates cherry en trozos pequeños y ponlos en un bol amplio. Si quieres una salsa menos aguada, retira parte de las semillas.
  2. Adereza los tomates con el diente de ajo con piel (entero, para retirar después), el aceite, la sal, la pimienta y la albahaca troceada a mano. Deja que tome sabor a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos.
  3. Corta la mozzarella en dados y déjala escurrir bien, para que no aguade la salsa.
  4. Cuece la pasta en agua con sal, escúrrela al dente y déjala templar unos instantes (o enfríala si la quieres fría).
  5. Retira el ajo de la salsa, añade la pasta y la mozzarella y mezcla. Sírvela templada o a temperatura ambiente.

Consejos útiles

La salsa es cruda: deja reposar los tomates con aceite y albahaca al menos media hora para que tomen sabor.

Añade la mozzarella bien escurrida solo al final, para que no suelte agua.

Buena templada, a temperatura ambiente o fría: perfecta también como ensalada de pasta de verano.

La versión romana clásica usa mozzarella o caciotta: elige un lácteo que no sea demasiado aguado.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
470 kcal
Carbohidratos
64.0 g
Azúcares
6.0 g
Proteínas
18.0 g
Grasas
15.0 g
Grasas saturadas
6.0 g
Fibra
4.0 g
Sodio
360 mg