French toast salado con jamón y queso fundente
Un french toast salado relleno de jamón cocido y queso, pasado por una mezcla de huevo, leche y parmesano que en la sartén forma una costra dorada y crujiente.

¿Buscas algo rápido para un brunch o una cena improvisada, con lo que ya tienes en la nevera?
Entonces el french toast salado es lo que necesitas. Te enseño paso a paso cómo rellenar el pan con jamón y queso, cómo preparar una mezcla de huevo, leche y parmesano y cómo cocinarlo en la sartén hasta conseguir una costra dorada y crujiente.
La idea es sencilla: coger la técnica del french toast dulce y llevarla al salado. El parmesano en la mezcla marca la diferencia, porque al contacto con la sartén se seca y forma una costra crujiente tipo frico que el pan por sí solo nunca conseguiría.
Tiene al menos tres ventajas: se hace en veinte minutos, usa ingredientes que siempre hay en casa y es de esos platos que gustan a todo el mundo, de los niños a los invitados de última hora.
El error más común es cocinar a fuego demasiado fuerte. La superficie se quema en un instante mientras el queso sigue intacto: hace falta fuego medio-bajo y algo de paciencia, cuatro minutos por lado. Y no empapes el pan, o se romperá al darle la vuelta.
Sírvelo enseguida, cortado en diagonal, mientras el queso todavía se estira. Con una ensalada al lado se convierte en una comida completa.
¿Todo listo? Empezamos con el french toast salado.
Pasos
- Corta la mozzarella en lonchas finas y déjala escurrir unos minutos sobre papel absorbente, para que no suelte agua en la sartén.
- Unta un velo de mostaza en dos rebanadas si te gusta, rellena con el jamón cocido y el queso y cierra con las otras dos rebanadas, apretando los bordes.
- Bate los huevos con la leche, el parmesano, una pizca de sal y pimienta recién molida: el parmesano en la mezcla es el detalle que crea al cocinar una costra crujiente tipo frico.
- Sumerge cada sándwich en la mezcla 15 segundos por cada lado, sin empaparlo: debe absorber en la superficie, no calarse hasta el centro.
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y derrite la mitad de la mantequilla. La temperatura suave es esencial: a fuego fuerte el exterior se quema antes de que el queso se funda.
- Cocina los sándwiches 4 minutos por cada lado, presionando un poco con una espátula, hasta que estén dorados y crujientes y el queso del interior se estire.
- Pásalos a una tabla, córtalos en diagonal y sírvelos enseguida con pimienta recién molida.
Consejos útiles
El pan de molde del día anterior absorbe mejor la mezcla sin deshacerse.
Cocina siempre a fuego medio-bajo: es la única forma de tener el interior fundente y el exterior dorado.
Para una versión vegetariana cambia el jamón por calabacín asado o tomates secos.
Puedes montar los sándwiches y tenerlos una hora en la nevera antes de pasarlos por el huevo: el brunch se vuelve mucho más tranquilo.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 480 kcal
- Carbohidratos
- 38.0 g
- Azúcares
- 5.0 g
- Proteínas
- 26.0 g
- Grasas
- 24.0 g
- Grasas saturadas
- 11.0 g
- Fibra
- 2.0 g
- Sodio
- 900 mg


