Hummus de garbanzos cremoso con tahini y limón

Hummus de garbanzos aterciopelado con tahini, limón y ajo: el clásico de Oriente Medio, listo en un cuarto de hora, con el truco que lo deja de verdad fino.

Hummus de garbanzos cremoso con tahini y limón
Preparación
15 min
Cocción
0 min
Total
15 min
Raciones
4 raciones
Calorías
285 kcal

¿Buscas la receta del hummus de garbanzos, ese aterciopelado de los restaurantes de Oriente Medio y no la versión granulosa que suele salir en casa?

Entonces estás en el sitio correcto. Te enseño paso a paso cómo conseguir una crema de garbanzos fina y aromática, con el equilibrio justo entre tahini, limón y ajo, partiendo de garbanzos ya cocidos y una batidora normal.

La diferencia entre un hummus cualquiera y uno realmente cremoso está en tres detalles poco conocidos: triturar primero el tahini con el limón a solas, añadir agua helada en hilo e insistir con la batidora mucho más de lo que parece necesario, dos minutos largos como mínimo.

Tiene al menos tres ventajas: cuesta muy poco, es naturalmente vegano y sin gluten, y sirve para todo, desde el aperitivo con crudités hasta el relleno de un bocadillo con verduras asadas.

Si tienes diez minutos extra, quita la piel a los garbanzos frotándolos en un bol con agua. Es pesado, pero el resultado cambia de forma evidente: la crema queda casi sedosa. Y si el ajo crudo se te repite, déjalo antes en remojo en el zumo de limón.

Sírvelo a temperatura ambiente, nunca frío de nevera, con un surco de buen aceite en el centro y pimentón espolvoreado. Se conserva tres días bajo un velo de aceite.

¿Todo listo? Empezamos con el hummus de garbanzos.

Pasos

  1. Enjuaga los garbanzos bajo el grifo y escúrrelos. Si tienes diez minutos más, frótalos entre las manos dentro de un bol con agua para quitarles la piel: es lo que separa un hummus bueno de uno realmente aterciopelado.
  2. Pon en la batidora el tahini, el zumo de limón y el diente de ajo, y tritura solo esto durante 30 segundos: el tahini aclara y espesa, creando la base cremosa.
  3. Añade los garbanzos, el comino y una pizca de sal, y tritura a golpes rascando las paredes del vaso con una espátula.
  4. Vierte el agua helada en hilo mientras la batidora trabaja y sigue al menos 2 minutos: parece demasiado tiempo, pero es justo ese triturado largo lo que deja el hummus fino.
  5. Prueba y ajusta el equilibrio: más limón si sabe plano, más sal si queda dulce, otra cucharada de agua si lo quieres más suelto.
  6. Pasa el hummus a un plato hondo y extiéndelo con el dorso de una cuchara formando un surco en espiral en el centro.
  7. Rellena el surco con aceite de oliva, espolvorea pimentón y sírvelo con pan de pita templado o bastones de verdura cruda.

Consejos útiles

El agua helada no es un capricho: enfría la crema mientras las cuchillas la calientan y da un resultado más claro y esponjoso.

Si el ajo crudo te resulta fuerte, déjalo 10 minutos en remojo en el zumo de limón antes de triturar.

Un buen tahini debe ser fluido y solo levemente amargo: si está muy espeso, aflójalo con una cucharada de aceite antes de usarlo.

Se conserva 3 días en la nevera en un recipiente cerrado, bajo un velo de aceite de oliva.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
285 kcal
Carbohidratos
24.0 g
Azúcares
2.0 g
Proteínas
10.0 g
Grasas
17.0 g
Grasas saturadas
2.5 g
Fibra
7.0 g
Sodio
380 mg