Milhojas de patata y calabaza al horno, dorada y crujiente

Una milhojas de patata y calabaza al horno con láminas finas colocadas de pie, aliñadas con parmesano y romero y gratinadas hasta que las puntas quedan crujientes.

Milhojas de patata y calabaza al horno, dorada y crujiente
Preparación
20 min
Cocción
50 min
Total
1 h 10 min
Raciones
6 raciones
Calorías
250 kcal

¿Buscas una guarnición que luzca en la mesa pero que se prepare con dos verduras de pocos euros?

Entonces esta milhojas de patata y calabaza es lo que necesitas. Te enseño paso a paso cómo laminar, aliñar y encajar las rodajas en vertical para conseguir un plato a rayas naranjas y doradas, tierno por dentro y crujiente en las puntas.

La idea es sencilla: en lugar de tumbar las láminas como en un gratinado clásico, las pones de pie. Así cada lámina expone su borde al calor del horno y la superficie se convierte en decenas de puntas crujientes, mientras el corazón sigue tierno y cremoso.

Tiene al menos tres ventajas: cuesta poquísimo, se monta con antelación y se hornea al final, y es uno de esos platos que impresionan mucho más de lo que cuesta hacerlos.

El paso que no hay que saltarse es la cocción tapada con aluminio en la primera fase. Sin ella, las puntas se queman mucho antes de que la patata esté hecha. Bajo el aluminio las verduras se cuecen en su propio vapor y solo al final se destapan para gratinar.

Sírvela templada, cortada en cuadrados con una espátula, junto a un asado o a una tortilla sencilla. Al día siguiente se recalienta en el horno y sigue estando muy buena.

¿Todo listo? Empezamos con la milhojas de patata y calabaza al horno.

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

Bandeja o fuente para horno

Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.

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Pasos

  1. Pela las patatas y córtalas en láminas de 2 mm con mandolina o con un cuchillo bien afilado. Haz lo mismo con la calabaza, buscando láminas de tamaño parecido: la uniformidad es lo que garantiza una cocción pareja.
  2. Reúne todas las láminas en un bol grande con el aceite, el ajo picado muy fino, el romero desmenuzado, la mitad del parmesano, sal y pimienta, y mezcla con las manos hasta que todas queden untadas.
  3. Engrasa una fuente rectangular o un molde redondo y coloca las láminas de pie, alternando patata y calabaza, bien apretadas una junto a otra hasta llenar el molde.
  4. Si quedan huecos, encaja más láminas para mantener la estructura compacta: una milhojas apretada aguanta al cortarla, una floja se desmorona.
  5. Cubre con papel de aluminio y hornea a 190°C con calor arriba y abajo durante 35 minutos: en esta fase las verduras se cuecen en su propio vapor y quedan tiernas.
  6. Retira el aluminio, espolvorea el parmesano restante y sigue horneando 15 o 20 minutos, hasta que las puntas estén doradas y crujientes y un cuchillo entre sin resistencia.
  7. Deja reposar 10 minutos antes de servir, así las láminas se asientan y las porciones salen enteras.

Consejos útiles

Usa mandolina si la tienes: 2 mm exactos marcan la diferencia entre un plato elegante y uno con láminas crudas junto a otras quemadas.

La primera fase tapada es imprescindible, si no las puntas se queman mucho antes de que el centro esté hecho.

Puedes montar la fuente unas horas antes y hornearla en el último momento.

Con unas lonchas de provola entre las verduras se convierte en un plato único completo.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
250 kcal
Carbohidratos
30.0 g
Azúcares
6.0 g
Proteínas
9.0 g
Grasas
11.0 g
Grasas saturadas
4.0 g
Fibra
4.0 g
Sodio
380 mg