Salmorejo cordobés, crema fría de tomate y pan
El salmorejo cordobés: una crema fría de tomate, pan y aceite de oliva virgen extra, espesa y aterciopelada, servida con huevo duro y jamón. Sin cocción, perfecta en verano.

¿Estás buscando una crema fría española más espesa y contundente que el gazpacho de siempre, para preparar sin encender los fogones?
Entonces el salmorejo cordobés es la respuesta. Te muestro paso a paso cómo prepararlo: tomates bien maduros, mucho pan y aceite de oliva virgen extra, triturados largo rato hasta lograr una crema aterciopelada y compacta, de un bonito naranja suave, lista en unos veinte minutos.
Lo bonito de esta receta es justo su densidad. A diferencia del gazpacho, aquí el pan no es un secundario sino el corazón de la preparación: absorbe el tomate y, junto con el aceite vertido en hilo, crea una emulsión lisa y con cuerpo que casi se come a cucharadas. El secreto está en la calidad de los ingredientes, porque son poquísimos: tomates muy maduros y un aceite de oliva virgen extra con carácter marcan toda la diferencia.
Preparar salmorejo tiene al menos tres ventajas: se hace con ingredientes sencillos y de temporada, cuesta poco y reposa de maravilla en la nevera, donde incluso cuaja y mejora.
Un consejo útil: ajusta el pan según la textura que prefieras, añadiendo más si lo quieres más firme. Y si buscas una versión vegetariana, deja de lado el jamón y termina con huevo duro y un hilo de aceite.
Para servirlo, mantenlo bien frío y añade las guarniciones al final: huevo duro en trozos, jamón serrano y un chorrito de aceite. En la nevera se conserva dos días en un recipiente cerrado.
¿Todo listo? Empezamos con la receta del salmorejo.
Preparaciones base utilizadas
Pasos
- Lava los tomates, córtalos en trozos y tritúralos hasta hacerlos puré. Para una crema muy fina, pásalos por el colador para eliminar pieles y pepitas.
- Añade el pan duro troceado y déjalo ablandar unos minutos en el tomate triturado.
- Tritura de nuevo con el ajo y la sal, largo rato, hasta obtener una crema lisa y homogénea.
- Con la batidora en marcha, vierte el aceite de oliva virgen extra en hilo: el salmorejo se emulsiona y se vuelve espeso, aterciopelado y de un naranja suave. Añade el vinagre solo si te gusta un punto ácido.
- Mantenlo en la nevera al menos 2 horas. Sírvelo bien frío con huevo duro en trozos, jamón serrano y un hilo de aceite.
Consejos útiles
La densidad es la firma del salmorejo: debe ser mucho más cremoso que el gazpacho. Ajusta la cantidad de pan para lograr la consistencia justa.
Usa tomates muy maduros y un buen aceite de oliva virgen extra: son ellos los que dan el sabor.
Para una versión vegetariana, omite el jamón y termina solo con huevo duro y un hilo de aceite.
Se conserva 2 días en la nevera en un recipiente cerrado. Añade las guarniciones solo en el momento de servir.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 290 kcal
- Carbohidratos
- 22.0 g
- Azúcares
- 8.0 g
- Proteínas
- 8.0 g
- Grasas
- 19.0 g
- Grasas saturadas
- 3.5 g
- Fibra
- 3.0 g
- Sodio
- 380 mg


