Supplì al horno, crujientes por fuera y fundentes por dentro
Supplì romanos al horno con arroz al tomate y corazón de mozzarella: costra dorada y crujiente, relleno que se estira y ni una gota de fritura.

¿Buscas unos supplì tan buenos como los de las freidurías romanas, pero sin llenar la cocina de aceite?
Entonces esta versión al horno es para ti. Te enseño paso a paso cómo conseguir supplì con el rebozado dorado y crujiente y un corazón de mozzarella que de verdad se estira, cocinados en bandeja en lugar de en sartén.
El secreto no está en el horneado, sino en lo que viene antes: un arroz al tomate cocido más bien seco, ligado con huevo y parmesano y después enfriado del todo. El frío es lo que compacta el almidón y te permite moldear óvalos que aguantan sin abrirse.
Tiene al menos tres ventajas: se preparan con antelación, se congelan crudos y rebozados y son mucho más ligeros que la versión frita sin renunciar al crujiente.
El detalle que marca la diferencia es el aceite sobre el rebozado. El horno por sí solo no dora el pan rallado: hace falta una fina capa de aceite aplicada con las manos o con un pulverizador, o la costra quedará pálida y harinosa. Y escurre bien la mozzarella, porque su agua es justo lo que hace que los supplì se abran.
Sírvelos templados, cuando el relleno todavía se estira pero ya no quema, con un cuenco de salsa de tomate al lado. Fríos pierden el efecto teléfono, pero cinco minutos de horno lo recuperan.
¿Todo listo? Empezamos con los supplì al horno.
Preparaciones base utilizadas
Para preparar esta receta
Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.
Bandeja o fuente para horno
Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.
Pasos
- Calienta el aceite en una cazuela, vierte la salsa de tomate y deja que coja sabor 5 minutos con la albahaca, después añade el arroz y nacáralo un minuto removiendo.
- Cuece el arroz como un risotto, añadiendo el caldo caliente poco a poco, hasta que esté hecho y bastante seco: un arroz demasiado húmedo hace imposible formar los supplì.
- Apaga el fuego, liga con el parmesano y un huevo entero, salpimenta y extiende el arroz en una bandeja ancha para que enfríe del todo, mejor una hora en la nevera.
- Corta la mozzarella en bastones y déjalos escurrir sobre papel absorbente: el agua de la mozzarella es el motivo principal de que los supplì se abran en el horno.
- Coge una cucharada de arroz frío en la palma, pon un bastón de mozzarella en el centro y ciérralo formando un óvalo bien compacto, sin grietas.
- Pasa cada supplì por el huevo batido restante y después por el pan rallado, apretando bien para que se adhiera. Para una costra más gruesa, repite ambos pasos.
- Coloca los supplì en una bandeja con papel de horno, riégalos con un hilo de aceite y hornéalos a 200°C con calor arriba y abajo durante 20 minutos, dándoles la vuelta a media cocción, hasta que estén dorados y crujientes. Sírvelos calientes, mientras la mozzarella todavía se estira.
Consejos útiles
El arroz debe estar frío y firme: prepáralo incluso el día anterior y formarlos será mucho más fácil.
Escurre bien la mozzarella y usa la de pizza, más seca que la conservada en agua.
El hilo de aceite sobre el rebozado es imprescindible: sin él, el pan rallado queda pálido y harinoso en lugar de dorarse.
Puedes congelarlos crudos y rebozados y hornearlos directamente congelados a 200°C durante 30 minutos.
Valores nutricionales medios por ración
- Calorías
- 420 kcal
- Carbohidratos
- 58.0 g
- Azúcares
- 4.0 g
- Proteínas
- 16.0 g
- Grasas
- 13.0 g
- Grasas saturadas
- 6.0 g
- Fibra
- 2.0 g
- Sodio
- 560 mg


