Demi-glace, el fondo oscuro concentrado de la cocina francesa

La demi-glace casera: huesos dorados, verduras y vino reducidos largamente en un fondo oscuro brillante e intenso, la base de las grandes salsas de carne.

Demi-glace, el fondo oscuro concentrado de la cocina francesa
Preparación
20 min
Cocción
3 h
Total
3 h 20 min
Raciones
6 raciones
Calorías
60 kcal

¿Buscas la demi-glace, ese fondo oscuro brillante y profundo que convierte una simple loncha de carne en un plato de restaurante? Entonces sigue esta receta: hacen falta paciencia y una larga cocción, pero el resultado es la base más noble de la cocina francesa.

La demi-glace es un fondo oscuro concentrado, que se obtiene dorando huesos y verduras y reduciendo largamente el líquido hasta que queda almibarado y aterciopelado. Es el secreto de las grandes salsas de carne, las que cubren la cuchara y ligan asados, estofados y filetes.

Tiene al menos tres ventajas concretas: da profundidad a cualquier segundo de carne, aprovecha huesos y recortes baratos, y una vez lista se conserva mucho tiempo. Una sola cucharada basta para dar sabor a una salsa entera.

El consejo más importante son dos gestos: dora bien los huesos y las verduras, porque es ese dorado el que da color y sabor, y luego reduce con calma. La reducción final es lo que hace la demi-glace densa y brillante, así que ve despacio y prueba a menudo. Sala solo al final, cuando el fondo ya está concentrado.

Se congela muy bien: viértela en cubiteras y tendrás cubitos de sabor listos para usar.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la demi-glace.

Para preparar esta receta

Una pequeña selección de utensilios prácticos para tener a mano. Algunos enlaces pueden ser de afiliados.

Bandeja o fuente para horno

Perfecta para hornear albóndigas y verduras. Elige una bandeja antiadherente para mejores resultados y fácil limpieza.

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Pasos

  1. Coloca los huesos en una bandeja y dóralos en el horno a 220°C unos 40 minutos, hasta que estén bien dorados: es ese dorado el que da color y sabor al fondo.
  2. Añade la zanahoria, el apio y la cebolla en trozos junto con el concentrado de tomate, espolvorea la harina y continúa en el horno otros 15 minutos.
  3. Pasa todo a una olla grande, desglasando la bandeja con el vino tinto para recuperar los jugos caramelizados del fondo.
  4. Cubre con el agua fría, añade el laurel, el tomillo y la pimienta, lleva a un hervor suave y cuece a fuego muy bajo al menos 2 o 3 horas, espumando de vez en cuando.
  5. Cuela el fondo, luego vuelve a ponerlo al fuego y redúcelo hasta que quede brillante y almibarado, capaz de cubrir la cuchara. Ajusta la sal solo al final.

Consejos útiles

Cuanto más doras los huesos y las verduras, más oscuro y profundo será el fondo: no tengas prisa en esta fase.

La reducción final es lo que hace la demi-glace densa y brillante: ve despacio y prueba a menudo.

Se congela muy bien: viértela en cubiteras y tendrás cubitos de sabor listos para usar.

Úsala para ligar y enriquecer las salsas de asados, estofados y filetes.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
60 kcal
Carbohidratos
5.0 g
Azúcares
2.0 g
Proteínas
4.0 g
Grasas
2.0 g
Grasas saturadas
1.0 g
Fibra
0.0 g
Sodio
350 mg