Vinagreta clásica, la emulsión para aliñar la ensalada

La vinagreta casera con aceite de oliva, vinagre y mostaza: una emulsión equilibrada en 5 minutos, la base para aliñar ensaladas, verduras y platos fríos.

Vinagreta clásica, la emulsión para aliñar la ensalada
Preparación
5 min
Cocción
0 min
Total
5 min
Raciones
4 raciones
Calorías
130 kcal

¿Buscas una vinagreta casera, equilibrada y lista en cinco minutos, que ligue de verdad el aceite y el vinagre sin separarse en el plato? Entonces prueba esta receta clásica: es la base francesa para aliñar ensaladas, verduras y platos fríos.

La vinagreta es una de las salsas base más versátiles que existen. Bastan tres ingredientes, unas varillas y unos minutos: el secreto es la mostaza, que actúa como emulsionante y mantiene unidas la parte grasa y la ácida en una crema lisa y brillante.

Tiene al menos tres ventajas concretas: se prepara con lo que ya tienes en la despensa, es mucho más sabrosa y aromática que la envasada, y es una base que puedes personalizar sin límite.

El consejo más importante tiene que ver con las proporciones y el método: parte de 3 partes de aceite por 1 de vinagre, disuelve primero la sal en el vinagre con la mostaza, y luego vierte el aceite en hilo sin dejar de batir. Así la vinagreta queda espesa y no se separa. Para variar, añade hierbas frescas, chalota picada o una cucharadita de miel.

Una nota de servicio: en un tarro cerrado se conserva unos días en la nevera, basta con agitarla bien para reemulsionarla antes de aliñar.

¿Todo listo? Empezamos con la receta de la vinagreta.

Pasos

  1. En un bol, junta el vinagre, la mostaza y una pizca de sal, y luego bate con unas varillas hasta que la sal se disuelva.
  2. Vierte el aceite en hilo, sin dejar de batir, hasta que la salsa quede espesa y ligeramente cremosa: la mostaza ayuda a ligar el aceite y el vinagre.
  3. Prueba y ajusta el equilibrio: más vinagre para una nota ácida, más aceite para suavizar.
  4. Termina con la pimienta y úsala enseguida, o consérvala en un tarro cerrado y agítala bien antes de usarla.

Consejos útiles

La proporción clásica es 3 partes de aceite por 1 de vinagre: parte de ahí y ajusta a tu gusto.

La mostaza no es solo sabor: es el emulsionante que mantiene unidos el aceite y el vinagre.

Aromatízala con hierbas frescas, chalota picada o una cucharadita de miel para una versión más dulce.

En un tarro cerrado se conserva unos días en la nevera: agítala para reemulsionarla antes de servir.

Valores nutricionales medios por ración

Calorías
130 kcal
Carbohidratos
1.0 g
Azúcares
1.0 g
Proteínas
0.0 g
Grasas
14.0 g
Grasas saturadas
2.0 g
Fibra
0.0 g
Sodio
150 mg